Artículos - Cristianismo, espiritualidad que impacta a su entorno

Cristianismo, espiritualidad que impacta a su entorno


Por Eduardo Olivares Pérez



Es sabido que las iglesias –denominaciones, asociaciones religiosas- dentro del contexto del cristianismo y los principios bíblicos, contemplan un evangelio integral, donde se procura la salvación espiritual y al mismo tiempo la renovación de vida de los creyentes mediante un descubrimiento de propósito, sentido y significancia, y que un eventual evangelio carente de uno de estos aspectos estaría incompleto e incumpliendo la enseñanza bíblica.

El abrazar la fe cristiana conlleva a vivir de acuerdo a la moral y ética de esta, e implica responsabilidades hacia su entorno como parte integral de ese mensaje evangelístico.

Está plenamente comprobado que los creyentes están –o deberían estarlo- mucho más comprometidos con la sociedad, humanidad, medio ambiente, etc. que los que no lo son, y se distinguen por reflejar el amor de Dios de diferentes maneras en su conducta diaria, particularmente por servir y hacer el bien a todo ser humano, socorrer a los necesitados, evangelizar, y ser ciudadanos ejemplares.

es Con mucha razón la Escritura señala que los creyentes son –o debieran ser- sal de la tierra y luz en el mundo. Con la enseñanza y aplicación de estos principios y valores espirituales y éticos, es seguro que la labor que realizan las iglesias ayudará a cambiar para bien nuestra sociedad, países, y mundo.

Esto requiere de cuidar y mantener el testimonio de fe y conducta delante de todos, principalmente mediante el ejemplo, tanto como iglesia como individualmente cada miembro y/o simpatizante de la misma. En ese buen testimonio, evidencia de novedad de vida, está incluido el que se cumpla con los deberes y responsabilidades éticas, ciudadanas, laborales, sociales, entre otras.

Las iglesias y sus miembros son –o deben ser- respetuosas de autoridades y leyes legítimas (esto es amplio e incluye diversos aspectos), especialmente se distinguen por su aporte manifestado en el amor al trabajo, no vicios ni excesos ni delitos, ahorro e inversión, solidaridad, orden, responsabilidad, deseo de superación y mejora, honestidad, respeto, compasión, rectitud, actitud positiva, entre otras muchas cualidades, además de mostrar interés por cambiar algún aspecto del mundo o de hacer algo por él.

De esta manera, con todo lo anteriormente señalado, el cristianismo mediante los miembros y simpatizantes de las iglesias impacta a su entorno en lo social, económico, político, cultural, académico, deportivo y otros aspectos más, en general en todas las áreas del quehacer humano.

En resumen, la labor de la iglesia debe incluir las dos dimensiones: salvación espiritual y renovación de vida –invariablemente deben ir juntas-, algunos escritores lo denominan hacer tangible el reino de Dios en la tierra.

¿Qué tan cristiano es una ciudad, región o país?, la respuesta no se encuentra simplemente en las estadísticas de profesantes y simpatizantes. No se trata a secas del número de cristianos nominales que existan, sino del impacto de estos en su entorno, la respuesta debería de estar y manifestarse en los indicadores de desarrollo y de calidad de vida de una sociedad y nación.

Concluyendo: toda persona que se considere cristiana –independientemente de su denominación o filiación-, debiera estar impactando positivamente su entorno. ¿Lo está usted haciendo?



Comentarios sobre el Artículo

David Castillo dice:

02 de mayo de 2013

Muy correcta su interpretacion del significado de lo que es ser un verdadero cristiano,es admirable su cosmovision,que Dios lo bendiga


IGNACIO ARROYO AVELLANEDA dice:

20 de marzo de 2015

Muchas gracias Hermano bendiciones.Es muy cierto,que después de ser salvos, tenemos el desafío de hacer realidad esa nueva vida; impactando nuestro entorno con el testimonio diario,haciendo lo que es agradable a Dios.




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