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Tomar Decisiones, un asunto de vital importancia


Por Eduardo Olivares Pérez



Actualmente las cosas están como están, por decisiones tomadas o dejadas de tomar. Esto es aplicable a naciones, gobiernos, empresas, organizaciones de todo tipo, y a personas en lo individual. En gran parte, el éxito o el fracaso que las personas enfrentan en la vida dependen de las decisiones que éstas tomen. Las decisiones tienen un gran impacto en el futuro de las personas y en las organizaciones.

El tomar decisiones, buenas decisiones, –especialmente las trascendentales- no es algo tan sencillo ni fácil. Todas las decisiones son importantes, porque van definiendo el rumbo de nuestra vida y el desarrollo de nuestras organizaciones, sin embargo vale la pena aclarar que no todas tienen el mismo grado de importancia, unas podrían llamarse operativas –de uso común-, y otras estratégicas –las de un mayor impacto y con efectos duraderos-.

Tan importante es este asunto de la toma de decisiones, que desde el punto de vista académico y científico se ha creado y mantiene un área del conocimiento dedicado a la toma de decisiones, en el cual se aplican modelos metodológicos y matemáticos. En este breve texto no pretendo aburrir con terminología científica o académica, el único fin es compartir algunos conceptos básicos sobre la toma de decisiones, que le puedan ser útiles a usted como tomador de decisiones.

Una buena decisión es aquella que es consistente con nuestras preferencias y con la información disponible en el momento de tomar la decisión (Borrás 2001), y un buen resultado es aquel que valoramos más que otros resultados, por supuesto las buenas decisiones aumentan la probabilidad de buenos resultados.

Ocasionalmente, una buena decisión puede resultar en una consecuencia inesperada o desfavorable, pero aún así, si se tomó siguiendo el procedimiento apropiado, sigue siendo una buena decisión. Una mala decisión es aquella que no está basada en la lógica, no usó toda la información disponible, no consideró todas las posibles condiciones a darse y no empleó las técnicas apropiadas. es

Si usted toma una mala decisión, y por azar la consecuencia que ocurre le es favorable, aún así, sigue siendo una mala decisión. Aunque ocasionalmente buenas decisiones producen malos resultados, usando metodología de análisis de decisiones resultará en consecuencias favorables en el largo plazo.

En un proceso de toma de decisiones, el decisor o tomador de decisiones debe saber con claridad lo que desea y cuanto lo valora, entender la naturaleza de decisión que enfrenta, y conocer el impacto de las acciones que puede emprender. Estas situaciones de decisión deben tener ciertos elementos característicos: objetivos y preferencias (internos y personales), decisiones y alternativas (capacidad de elección), eventos inciertos (fuera de nuestro control y que afectan los resultados).

El asunto se complica aún más cuando involucramos la incertidumbre y el riesgo, es decir, cuando el conocimiento es incompleto acerca de un evento, en particular del resultado que ocurrirá –y alguno puede ser indeseable-, esto obliga a echar mano de metodologías más elaboradas dentro del campo denominado Análisis de Decisiones.

Decidir es quizás la habilidad más importante del ser humano. Las consecuencias de las decisiones que tomamos nos van transformando de forma paulatina en lo que somos, y los valores y creencias que tenemos, es decir, nuestro sistema de valores, nos va transformando en lo que queremos ser. Si nos asumimos dueños de nuestra propia vida, deberíamos lograr que las decisiones que tomamos sean coherentes con un sistema de valores propio, genuino, reflexivo y explícito.

De lo contrario las decisiones que tomamos, si no se adecúan a nuestro sistema de valores nos llevarán tarde o temprano hacia zonas de frustración, insatisfacción, sentido de vacío y tristeza. De ahí la importancia de identificar y asumir un sistema de valores propio para poder aplicarlo a las decisiones que tomamos día a día.

Se requiere también una combinación de habilidades para la buena toma de decisiones, que tienen que ver con el carácter personal para tomar decisiones y asumir sus consecuencias. Pudieran haber personas conocedora de métodos y teoría sobre toma de decisiones, sin embargo es importante el papel del pensamiento creativo y la capacidad de identificación de opciones, la claridad de juicio, la firmeza de la decisión, y su aplicación efectiva. Esto depende de aspectos personales como la formación, autoestima, convicciones, valores, entre otros aspectos, lo cual puede mejorarse mediante la enseñanza y la práctica, siendo de mucha ayuda la mentoría y la retroalimentación.

Un buen líder tiene claro lo que quiere y a donde desea ir porque cuenta con una visión que le guía e inspira -esto aunque importante no es suficiente por sí solo-, para procurar hacer realidad esa visión el líder debe saber y estar dispuesto a tomar decisiones sin temblarle ni la voz ni el pulso. ¿Cuáles decisiones debe tomar? Las que sean pertinentes para la consecución de su visión, objetivos y metas.

En conclusión, usted y toda persona enfrentan el tener que tomar decisiones de todo tipo diariamente, desde triviales como que ropa se pondrá para el día –hay personas que ni siquiera eso deciden por sí mismas-, hasta cuestiones mucho más relevantes que marcarán su vida –y la de terceros- para bien o para mal, si usted aprende a tomar buenas decisiones, aumenta la probabilidad de tener buenos resultados. Por cierto, los teólogos señalan que Dios no toma decisiones por nosotros, nos otorga y respeta esa facultad de poder decidir mediante el ejercicio de nuestro libre albedrío. Es definitivo, estamos obligados a tomar decisiones. Tanto el hacer algo o no hacer nada, en ambos casos, es una decisión.



Comentarios sobre el Artículo

Roberto Luna Ferra dice:

01 de septiembre de 2013

Esta semana he tomado decisiones que han cambiado el rumbo de mi vida,ya que sé hacia donde voy y sé tambien que como dice no es faci­l tomar esta decisión. Gracias por motivarnos


Eduardo Olivares dice:

06 de septiembre de 2013

Excelente Roberto, podemos no hacer nada y quedarnos toda la vida pensando que hubiera pasado en caso de habernos decidido a arriesgarnos a hacer algo, el exito y los logros son para los que se deciden a hacer cosas, corriendo el riesgo de llegar a alcanzar las metas, los sueños, tener exito, saludos y los mejores deseos.


Joel Hernandez Candelero dice:

16 de marzo de 2018

muy interesante articulo, las desiciones que tomemos hoy en dia seran el futuro de nuestro entorno.




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