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El futuro, padecerlo o construirlo


Por Eduardo Olivares Pérez



Casi a todos nos interesa el futuro, nos atrae, nos intriga. Desde siempre el hombre ha buscado conocer su futuro en lo personal, familiar y colectivo, algunos voltean hacia el futuro con temor, otros con esperanza. Buscando conocerlo hay quienes optan por recurrir a lo esotérico: astrología, adivinación, horóscopos, y medios similares.

Existe también una corriente formal, seria y académica para estudiar el futuro. La primera la dejamos de lado porque todo lo que tiene que ver con el ocultismo nunca trae nada bueno, la segunda posición es la de estudiar objetiva y adecuadamente lo relativo al futuro a través de la Prospectiva.

Referirnos al futuro es un tanto complicado, porque significa hablar de algo que aún no existe, no hay estadísticas del futuro. La Prospectiva trata sobre el diseño y construcción del futuro deseado –posible y conveniente-, mediante una mejor comprensión del presente y de nuestro activo papel en él, manifestando una actitud hacia el futuro activa y creativa, no pasiva o sencillamente adaptativa, bajo este enfoque el pasado es único y pertenece a la memoria, el futuro es múltiple y pertenece a la imaginación y a la voluntad.

La planeación tradicional opera bajo la retrospectiva, basándose en el pasado y presente. La Prospectiva opera a partir del futuro, sin desaprovechar la experiencia del pasado ni el conocimiento del presente. Está muy difundida la posición de cierto desprecio al futuro, bajo la consigna de "vive el hoy, olvídate del mañana"; esta postura de "lo único que me importa es el hoy" es común en personas, gobiernos, empresas, y todos pagan más temprano que tarde la factura de no tomar en cuenta un futuro que llega demasiado rápido y los sorprende haciéndolos padecer. es

La Prospectiva no busca adivinar el futuro, sino que pretende diseñarlo y construirlo, pone al futuro como un abanico de posibilidades, oportunidades, opciones, entre las cuales hay que seleccionar la que mejor convenga dentro del ámbito de lo deseable, probable y posible. De nuevo, no se trata solo de esperar o enfrentar el futuro con una actitud pasiva y/o adaptativa, sino proactiva.

En otras palabras, se trata de imaginar –diseñar- el mejor futuro posible, y después actuar –construir- en consecuencia para hacerlo realidad. Esto es aplicable a personas, organizaciones, gobiernos, sociedad, humanidad, por ejemplo en lo colectivo: qué futuro deseamos o esperamos en cuanto a contaminación, recursos naturales, alimentación, salud, prosperidad, desarrollo, y muchos temas más.

Gaston Berger apuntó que contemplando el futuro se transforma el presente. En la Prospectiva la reflexión, anticipación, invita e ilumina a la acción, frente al futuro se identifican 4 actitudes posibles: el pasivo que sufre el cambio –como avestruz-, el reactivo apaga fuegos –bombero-, el que se prepara para los cambios previsibles –el preactivo-, y el que trata de provocar los cambios deseados –el proactivo-.

Aplicando los principios de la Prospectiva al liderazgo, hay personas independientemente de su ocupación, formación, o contexto que son capaces de imaginar, soñar, con un futuro mejor para ellos mismos o su entorno, y deciden ponerse manos a la obra: son los hacedores. Otros concibiendo una visión de futuro que tiene que ver con el bien común logran compartir e inspirar a otros con ese sueño bueno, positivo, conveniente, esos son los líderes.

Están aquellos que cumpliendo los dos supuestos anteriores, adicionalmente ayudan a otros a tener visión de futuro y a trabajar por alcanzarla, esos son los líderes formadores de líderes. Esta es la fórmula de las personas que trascienden, los que no esperan por el futuro, lo diseñan y construyen –lo cual no les impide disfrutar el presente-, viendo hacia el futuro y actuando en consecuencia escriben la historia.

Stephen Covey recomendó que siempre hay que comenzar con un fin en mente. También hay una máxima bíblica que reza "lo que el hombre sembrará eso ha de cosechar". ¿En el futuro, qué pretendes cosechar? ¿Lo que estás sembrando ahora es congruente con lo que deseas cosechar?.

Nuestras actitudes y acciones en el presente –en lo individual y colectivo- , marcarán profundamente nuestro futuro. ¿En cuál futuro estás pensando? En conclusión, el futuro depende de lo que hagamos o dejemos de hacer hoy.

Posdata: el mundo está urgido de líderes genuinos con visión de futuro. ¿Quién se apunta?



Comentarios sobre el Artículo

Marte Rivera dice:

23 de enero de 2018

Excelente artículo


Joel Hernandez Candelero dice:

26 de febrero de 2018

EL FUTURO ES ALGO QUE ALGUNOS NOS ATORMENTA PERO ¿QUE ESTAMOS HACIENDO PARA ESE FUTURO? LO QUE SIEMBRAS ES LO QUE VAS A COSECHAR EXELENTE ARTICULO MAESTRO


CESAR BARCO dice:

28 de junio de 2018

YO ME APUNTO, USTED ES UN LIDER QUE AYUDA A OTROS A TENER VISION DE FUTURO E INCENTIVA A TRABJAR POR ELLO.




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